SOBRE MI

 

🌟 Desde el abismo, construí mi propia cima 🌟

A mis 45 años, ya había trabajado para muchas empresas. Era buena en lo que hacía, cumplía, me exigía, pero en el fondo… soñaba con tener y dirigir mi propia empresa.

Hasta que llegó el quiebre.

El estrés me atacó con fuerza. Me provocó vitiligo, y de la noche a la mañana mi piel cambió: mis manos y parte de mi cuerpo se despigmentaron.
Me miraba y no me reconocía. Me invadió el miedo, la tristeza, la vergüenza.

Renuncié a mi trabajo. No quería salir de casa.
La depresión se apoderó de mí. Y como si fuera poco, me sometí a una cirugía de vesícula urgente.
Estaba física y emocionalmente devastada.
Y el golpe final: el amor de mi vida se fue.

Caí. Caí muy hondo.

Pero un día, desde ese lugar oscuro, me hablé a mí misma con firmeza:

“Esto no me va a parar. No he llegado hasta aquí para rendirme.”

Y desde esa frase, desde esa decisión, empezó mi renacer.

Creé mi empresa.
No fue fácil, pero fue mía.
La hice crecer con pasión, con caídas, con aprendizaje constante.

Hoy, esa empresa es un puente: me permite ayudar a otros emprendedores a convertirse en empresarios, a levantarse, a reinventarse.
Porque entendí que el conocimiento es poder… pero la experiencia, la caída y la reinvención son sabiduría.

Mi historia no es perfecta. Pero es real.
Y hoy te la comparto con gratitud, porque quizás tú también estás ahí:
al borde, en un quiebre, o buscando un nuevo comienzo.

💬 A ti te digo:
No estás sola. No estás solo. Lo mejor de ti aún no ha nacido.
Tu caída puede ser el inicio de tu grandeza.

Con cariño

Reyna Marquez


Comentarios

Entradas populares de este blog

🌞 Rutinas de Éxito: La Clave Está en lo que Haces Cada Mañana

El Poder de Reconocerte: No es Presumir, es Inspirar